Conferencia de Gabriel Brener para "Estrategias para la enseñanza y el aprendizaje en entornos digitales" CePA 2011. from estrategiascepatics on Vimeo.
LENGUA Y LITERATURA
viernes, 11 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
Videos de vimeo
Webinar 2010. Inés Dussel 1 parte. Flacso Argentina from webinar2010 on Vimeo.
Webinar 2010 J.C. Tedesco 2 Pregunta from webinar2010 on Vimeo.
Muy buenos los aportes de Tedesco y Dussel sobre las Tic.
sábado, 5 de noviembre de 2011
UBICACIÓN DE ESCUELA
Ubicación de la Escuela de Comercio N° 23 Luis Agote.
Av Rivadavia 5161, Capital Federal
Ver mapa más grande
viernes, 4 de noviembre de 2011
ACTIVIDAD SOBRE MUSEOS
ESTELA E. QUASTLER
MATERIA: LENGUA Y LITERATURA.
AÑO: 4°
OBJETIVO DE LA ACTIVIDAD:
-Favorecer la interacción de los estudiantes con el arte.
-Vincular el conocimiento curricular con las TIC.
-Interpretar obras de arte en su contexto histórico.
-Observar y realizar descripciones y análisis de obras de arte.
PROPUESTA DE ACTIVIDAD:
1-visitar y hacer un recorrido por el museo virtual:
www.googleartproyet.com/museums/nationalgallery
2-Ajustar la imagen y observar de talles de la obra: “The Ambassadors.”
LOS EMBAJADORES. J. DINTEVILLE
3-Conversar sobre el contexto histórico y político en que fue creada esta obra de arte:
El contexto político y religioso del año 1533
El paisaje político europeo de la época está dominado por cuatro figuras principales: los reyes de Francia Francisco I y de Inglaterra, Enrique VIII, el emperador romano germánico Carlos V (Carlos I de España) y el papa Clemente VII que moriría al año siguiente. A finales de octubre de 1532, Francisco I se reúne con Enrique VIII para tantear su apoyo contra el Imperio. Enrique VIII quiere que Francisco I use su influencia sobre el papa Clemente VII para resolver la cuestión de su divorcio de Catalina de Aragón, tía de Carlos V. Los encuentros son calurosos; Francisco ofrece a Ana Bolena (con quien Enrique VIII se desposará este mismo año) un diamante e invita al hijo natural de Enrique, el duque de Richmond, a seguir la misma educación que sus hijos en la corte de Francia.
Los cardenales inician negociaciones secretas con el papa para defender la posición de Enrique VIII, y el segundo hijo de Francisco I, duque de Orleans y futuro Enrique II, se promete con la sobrina del papa, Catalina de Médicis. La decisión del papa de publicar las bulas necesarias para el nombramiento de Thomas Cranmer como Arzobispo de Canterbury, parece indicar que los cardenales hicieron progresar la causa de Enrique VIII ante Clemente VII. El 25 de enero de 1533, Enrique se casa en secreto con Ana Bolena, ya encinta, y, al enterarse en marzo, Francisco se alegra ya que esto significa un distanciamiento creciente entre la casa de Inglaterra y la del Emperador, su principal enemigo, y un acercamiento importante con la casa de Francia. Después se precipitan los acontecimientos: el 23 de mayo, Thomas Cranmer, entonces ya arzobispo de Canterbury, sustituye al papa y anula el matrimonio de Enrique VIII con Catalina de Aragón. El 1 de junio, Ana Bolena es coronada en la abadía de Westminster. Finalmente, todo esto acarreará, el 23 de marzo de 1534, la excomunión de Enrique VIII por Clemente VII y el cisma entre la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia de Roma. Durante este periodo, Francia conoce también una cierta confusión frente a las tesis luteranas.
Siguiendo este contexto, parece que cuando Jean Dinteville vuelve para Inglaterra en febrero de 1533, las esperanzas de pactos entre Francia e Inglaterra son elevadas; sin embargo éste no es el caso a su regreso a Francia en noviembre del mismo año. Su presencia en Londres, así como la de su hermano François, obispo de Auxerre, embajador de Francia ante el Vaticano, muestra que desempeña un papel central en las negociaciones entre Francisco I, Enrique VIII y el papa.
4-observar la obra de arte en el siguiente detalle:
El cráneo y el crucifijo
La extraña figura en primer plano, a veces llamada hueso de sepia, intrigó durante mucho tiempo a los analistas del cuadro. Nuestro afilado ojo de hoy en día, más habituado a la lectura de imágenes, nos hace adivinar que se trata de un cráneo muy deformado por una anamorfosis, aunque es probable que no hiciéramos una lectura tan inmediata. Señálese que este tipo de imágenes deformadas estaba de moda en la Inglaterra de los Tudor; la National Portrait Gallery de Londres posee por ejemplo un retrato de Eduardo VI de Inglaterra por William Scrots [8] que también contiene una deformación por anamorfosis que se corrige mirando la superficie del cuadro a través de un agujero en el marco.
Estos dos elementos conjugados evocan a muchos a San Jerónimo, como el de Joos van Cleve de 1525, y los de Durero, en particular el óleo sobre tabla de madera de 1521 [9], actualmente en el Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa. En esta obra, la mirada de Jerónimo al cráneo sigue un eje muy próximo al que permite leer la anamorfosis del cráneo de los Embajadores. La asociación entre el cráneo y el crucifijo evoca la pasión de Cristo, el gólgota —palabra hebrea que significa cráneo— y el calvario — calvaria en latín. Por otra parte, es frecuente encontrar en las representaciones de la crucifixión un cráneo al pie de la cruz, sobre el que a veces se derrama la sangre de Cristo que lava así, por su sacrificio, el pecado original.
El cráneo, visto en anamorfosis.
Nótese también que hohle bein significa en alemán «hueso hueco»; el cráneo podría entonces ser una referencia al nombre del artista, una especie de firma.
El contraste de este cráneo con el tema principal de esta pintura que representa a dos hombres importantes, un embajador de Francia ante la corte de Inglaterra, cuyo hermano es también embajador ante el papado y un obispo descendiente de una familia de ricos comerciantes, hace de ella una vanidad, una obra que simboliza que lo que es importante en la tierra no lo es en el reino de los cielos, que lo que se ha hecho en nuestra vida, la muerte lo deshace.
El crucifijo, medio escondido, en una posición intermedia entre lo que hay delante de la cortina, el mundo de los hombres, y lo que se esconde a su mirada, lo desconocido detrás del telón, simboliza la posición del Cristo intermediario entre aquí abajo y el más allá. Por otra parte, algunos ven en este cuadro la imposible representación de Dios.
Uso de una cuchara para corregir la deformación.
Cómo observar el cráneo
Para corregir la deformación del hueso de sepia y observar el cráneo sin usar medios informáticos, puede utilizarse el dorso de una cuchara. Se pone la cuchara en la parte superior del hueso, a la derecha. El dorso de la cuchara debe apuntar hacia la izquierda y ponerse perpendicular a la imagen del cuadro.
Colocando la mirada frente al dorso de la cuchara y modificando su orientación, se observa fácilmente el cráneo sobre la superficie de la cuchara. Si se tiene una versión impresa de la pintura, puede dirigirse la mirada en el plano formado por la hoja y corregir la perspectiva.
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Los_embajadores&printable=yes
5-Realice una descripción escrita de la obra de arte.
6-Señalar , de acuerdo a lo descripto, las características significativas al momento histórico en que fue creada la obra de arte.
7-webgrafía:
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Los_embajadores&printable=yes
MATERIA: LENGUA Y LITERATURA.
AÑO: 4°
OBJETIVO DE LA ACTIVIDAD:
-Favorecer la interacción de los estudiantes con el arte.
-Vincular el conocimiento curricular con las TIC.
-Interpretar obras de arte en su contexto histórico.
-Observar y realizar descripciones y análisis de obras de arte.
PROPUESTA DE ACTIVIDAD:
1-visitar y hacer un recorrido por el museo virtual:
www.googleartproyet.com/museums/nationalgallery
2-Ajustar la imagen y observar de talles de la obra: “The Ambassadors.”
LOS EMBAJADORES. J. DINTEVILLE
3-Conversar sobre el contexto histórico y político en que fue creada esta obra de arte:
El contexto político y religioso del año 1533
El paisaje político europeo de la época está dominado por cuatro figuras principales: los reyes de Francia Francisco I y de Inglaterra, Enrique VIII, el emperador romano germánico Carlos V (Carlos I de España) y el papa Clemente VII que moriría al año siguiente. A finales de octubre de 1532, Francisco I se reúne con Enrique VIII para tantear su apoyo contra el Imperio. Enrique VIII quiere que Francisco I use su influencia sobre el papa Clemente VII para resolver la cuestión de su divorcio de Catalina de Aragón, tía de Carlos V. Los encuentros son calurosos; Francisco ofrece a Ana Bolena (con quien Enrique VIII se desposará este mismo año) un diamante e invita al hijo natural de Enrique, el duque de Richmond, a seguir la misma educación que sus hijos en la corte de Francia.
Los cardenales inician negociaciones secretas con el papa para defender la posición de Enrique VIII, y el segundo hijo de Francisco I, duque de Orleans y futuro Enrique II, se promete con la sobrina del papa, Catalina de Médicis. La decisión del papa de publicar las bulas necesarias para el nombramiento de Thomas Cranmer como Arzobispo de Canterbury, parece indicar que los cardenales hicieron progresar la causa de Enrique VIII ante Clemente VII. El 25 de enero de 1533, Enrique se casa en secreto con Ana Bolena, ya encinta, y, al enterarse en marzo, Francisco se alegra ya que esto significa un distanciamiento creciente entre la casa de Inglaterra y la del Emperador, su principal enemigo, y un acercamiento importante con la casa de Francia. Después se precipitan los acontecimientos: el 23 de mayo, Thomas Cranmer, entonces ya arzobispo de Canterbury, sustituye al papa y anula el matrimonio de Enrique VIII con Catalina de Aragón. El 1 de junio, Ana Bolena es coronada en la abadía de Westminster. Finalmente, todo esto acarreará, el 23 de marzo de 1534, la excomunión de Enrique VIII por Clemente VII y el cisma entre la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia de Roma. Durante este periodo, Francia conoce también una cierta confusión frente a las tesis luteranas.
Siguiendo este contexto, parece que cuando Jean Dinteville vuelve para Inglaterra en febrero de 1533, las esperanzas de pactos entre Francia e Inglaterra son elevadas; sin embargo éste no es el caso a su regreso a Francia en noviembre del mismo año. Su presencia en Londres, así como la de su hermano François, obispo de Auxerre, embajador de Francia ante el Vaticano, muestra que desempeña un papel central en las negociaciones entre Francisco I, Enrique VIII y el papa.
4-observar la obra de arte en el siguiente detalle:
El cráneo y el crucifijo
La extraña figura en primer plano, a veces llamada hueso de sepia, intrigó durante mucho tiempo a los analistas del cuadro. Nuestro afilado ojo de hoy en día, más habituado a la lectura de imágenes, nos hace adivinar que se trata de un cráneo muy deformado por una anamorfosis, aunque es probable que no hiciéramos una lectura tan inmediata. Señálese que este tipo de imágenes deformadas estaba de moda en la Inglaterra de los Tudor; la National Portrait Gallery de Londres posee por ejemplo un retrato de Eduardo VI de Inglaterra por William Scrots [8] que también contiene una deformación por anamorfosis que se corrige mirando la superficie del cuadro a través de un agujero en el marco.
Estos dos elementos conjugados evocan a muchos a San Jerónimo, como el de Joos van Cleve de 1525, y los de Durero, en particular el óleo sobre tabla de madera de 1521 [9], actualmente en el Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa. En esta obra, la mirada de Jerónimo al cráneo sigue un eje muy próximo al que permite leer la anamorfosis del cráneo de los Embajadores. La asociación entre el cráneo y el crucifijo evoca la pasión de Cristo, el gólgota —palabra hebrea que significa cráneo— y el calvario — calvaria en latín. Por otra parte, es frecuente encontrar en las representaciones de la crucifixión un cráneo al pie de la cruz, sobre el que a veces se derrama la sangre de Cristo que lava así, por su sacrificio, el pecado original.
El cráneo, visto en anamorfosis.
Nótese también que hohle bein significa en alemán «hueso hueco»; el cráneo podría entonces ser una referencia al nombre del artista, una especie de firma.
El contraste de este cráneo con el tema principal de esta pintura que representa a dos hombres importantes, un embajador de Francia ante la corte de Inglaterra, cuyo hermano es también embajador ante el papado y un obispo descendiente de una familia de ricos comerciantes, hace de ella una vanidad, una obra que simboliza que lo que es importante en la tierra no lo es en el reino de los cielos, que lo que se ha hecho en nuestra vida, la muerte lo deshace.
El crucifijo, medio escondido, en una posición intermedia entre lo que hay delante de la cortina, el mundo de los hombres, y lo que se esconde a su mirada, lo desconocido detrás del telón, simboliza la posición del Cristo intermediario entre aquí abajo y el más allá. Por otra parte, algunos ven en este cuadro la imposible representación de Dios.
Uso de una cuchara para corregir la deformación.
Cómo observar el cráneo
Para corregir la deformación del hueso de sepia y observar el cráneo sin usar medios informáticos, puede utilizarse el dorso de una cuchara. Se pone la cuchara en la parte superior del hueso, a la derecha. El dorso de la cuchara debe apuntar hacia la izquierda y ponerse perpendicular a la imagen del cuadro.
Colocando la mirada frente al dorso de la cuchara y modificando su orientación, se observa fácilmente el cráneo sobre la superficie de la cuchara. Si se tiene una versión impresa de la pintura, puede dirigirse la mirada en el plano formado por la hoja y corregir la perspectiva.
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Los_embajadores&printable=yes
5-Realice una descripción escrita de la obra de arte.
6-Señalar , de acuerdo a lo descripto, las características significativas al momento histórico en que fue creada la obra de arte.
7-webgrafía:
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Los_embajadores&printable=yes
jueves, 27 de octubre de 2011
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